El plagio de la música es un tema candente en la industria de la música en estos días. Desde Sam Smith hasta Bruno Mars y Beyonce, los artistas parecen estar siendo acusados ​​de plagio de música más que nunca. Como dice el viejo dicho: no existe el pensamiento original. Todos, desde Shakespeare hasta los Beatles y Zeppelin, han sido acusados ​​de robar ideas de aquellos que les precedieron. Todos estamos influenciados por el mundo que nos rodea, y los compositores no son la excepción. ¿Pero dónde se traza la línea entre ser influenciado por algo y plagiarlo?

¿Que díce la ley?

La ley establece que todo lo que refleje una “chispa mínima” de creatividad y originalidad puede ser protegido por derecho de autor, incluida la melodía, la progresión de acordes, el ritmo , la letra e incluso los sonidos. En caso de un juicio, la persona que reclama la infracción debe probar varias cosas:

1) Acceso : El infractor había escuchado, o podría  haber escuchado la canción original antes de escribir su canción.

2) Similitud sustancial: que el oyente promedio pueda decir que una canción ha sido copiada de la otra. Cuantos más elementos tienen en común los dos trabajos, más probable es el plagio. En una melodía por ejemplo se considera plagio 8 notas o mas idénticas. Sin embargo estas bases legales se quedan cortas en muchas ocasiones para dictaminar si algo es copia exacta o es inspirado en otra canción, ritmo o estructura armónica.

Si hablamos de estricta armonía, el plagio sería de un porcentaje rozando el 100%, tal vez es cierta aquella frase “todo está ya inventado” cuando hablamos de armonía con músicos experimentados. Sin embargo, las composiciones (sobre todo las que se impregnan en la sociedad calando hondo) suelen tener una identidad propia , una melodía, un riff , un ritmo o la combinación de todo esto, incluso un pequeño efecto en el fondo de todo pueden dar el carácter necesario a la pieza para ser algo diferenciado.

Las demandas por plagio de música en la industria  generan mucha prensa y parecen ser más comunes en la era digital, donde el muestreo, el recorte y el robo directo de partes de canciones nunca ha sido tan fácil. 

Existe decenas de vídeos sobre el tema y algunos artículos,  que se mezclan los plagios claros y flagrantes (los cuales hay que perseguir y denunciar) con casos de inspiración muy clara o incluso de copia exacta de una parte con un enfoque y resultado muy diferente.

Se podrían poner cientos de ejemplos, uno claro es el tema de Taurus (spirit) y el tema de Led Zeppelin (stairway to heaven). Al parecer ambos grupos coincidieron en el escenario, Taurus fueron teloneros a principios de los ’70 y tocaron el tema que contiene el riff prácticamente idéntico del tema más famoso de Led Zeppelin que aparece unos años después.

En este caso se puede hablar de plagio parcial con resultado ciertamente diferenciado un tema del otro, hablamos de uno de los himnos del rock de todos los tiempo con el sonido único que la banda impregnaba en sus temas.

Por lo tanto, el plagio debe ser desmenuzado con cautela y observando cada caso por separado. Creo que perseguir a todos nos desvía del objetivo de preservar lo que es propio. Denunciar el plagio obvio , flagrante y directo es de obligado cumplimiento para dejar a cada quien en su lugar.

 

One response to “¿Qué constituye un verdadero plagio en la música?

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